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Absceso en Caballos

Última actualización: 31 enero, 2017
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Absceso en Caballos

Un absceso es una acumulación de pus (glóbulos blancos muertos) que forma un bulto interno o externamente en el cuerpo de su caballo. Se produce como resultado de una infección, como los glóbulos blancos. Se reúnen para luchar contra un antígeno extraño, y luego morir, muriendo en una cápsula por que el cuerpo intenta aislar la infección. Este bulto suele ir acompañado de inflamación y puede ser doloroso, debido a la acumulación de presión.

Conforme pasa el tiempo, el absceso puede romperse, liberando pus.

Síntomas y Tipos

– Hinchazón ligero debajo de la piel
– Un bulto firme que puede estar tierno o caliente al tacto.
– Secreción de pus.
– Cojera.

Causas

– Penetración de la superficie de la piel con un objeto extraño.
– Una herida.
– Un clavo en el casco.
– Infección.
– Infección bacteriana respiratoria causada por Streptococcus equi.

Diagnóstico

Al examinar el área afectada, su veterinario debe ser capaz de determinar fácilmente si la herida es un absceso. El veterinario puede ordenar análisis de sangre para detectar otras infecciones. En muchas ocasiones cosas menores entran dentro o debajo de la piel y se infectan, causándolo.

Tratamiento

En ocasiones, un veterinario puede prescribir un antibiótico para curar la infección que afecta a esa área particular del cuerpo del caballo. Nunca drene un absceso usted mismo. Si el absceso no ha estado presente por mucho tiempo, la herida puede limpiarse con un exfoliante antiséptico .
Para drenar la infección, el veterinario puede usar una cataplasma, una masa húmeda suave que a menudo se calienta y se aplica sobre el área infectada. A veces, el veterinario tomará una muestra (cultura) del pus y lo enviará a un laboratorio para ver qué tipo de bacteria está causando la infección. Esto puede ayudar a determinar qué antibiótico se utiliza, o si se necesita un antibiótico en absoluto. Si el absceso está en el casco, éste deberá ser recortado.
El curso del tratamiento varía de un caso a otro (y puede estar determinado por el tipo de infección, así como la ubicación del absceso), así que no intente administrar el tratamiento usted mismo.